El Agua: Fuente de Vida



Edición: Alejandra Rivera.
Cada 22 de marzo se celebra el Día Mundial del Agua, una fecha para enfatizar su importancia y cómo ésta incide en la vida de todos los seres vivos del planeta.

El agua es la base de la vida en este planeta. Según el blog Waterlogic, una persona solamente sobreviviría entre tres y cinco días sin beber agua, pues ésta es vital para que el organismo funcione de manera correcta. Eso se ejemplifica mejor si se considera que se calcula que el 70% de un organismo humano adulto está constituido por agua.

El agua, además de su ingesta rodea toda la actividad humana; desde la preparación de alimentos, el cuido personal, higiene de utensilios, fabricación de materiales y alimentos (tela, platos, cigarros, agricultura, enfriar sustancias en procesos de producción…) e incluso está presente en los medios de transporte. Prácticamente todos los materiales con los que convivimos han estado cerca o han sido parte de un proceso en el que interviene el agua; todo esto hace del agua un elemento indispensable para la vida de los seres humanos.

Sin embargo, el agua no solo es imprescindible para la vida humana, sino también para la vida vegetal, animal y la de otras formas de vida en el planeta. “En primer lugar, el agua es uno de los alimentos más importantes de los vegetales, ya que el agua que llega a través del riego o de la lluvia es la responsable del crecimiento de todo tipo de plantas y de la vegetación. Por otro lado, el agua es consumida por los animales, sirviendo entonces también como un elemento natural de vital importancia para el desarrollo de los mismos” (Ibídem). Los océanos sirven también como un hogar para un sinnúmero de plantas y animales. Por lo tanto, el agua es un elemento de estabilidad en la configuración de los ecosistemas del planeta.

Ante las necesidades irremplazables que suple el recurso hídrico en la vida de todo ser vivo del planeta, es primordial considerar la manera en que se está gestionando el agua en la satisfacción de las mismas, y cómo esas formas de manejo comprometen el recurso para el presente inmediato y la posteridad.

De acuerdo con el Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS por sus siglas en inglés), la superficie de nuestro planeta está constituida por tres cuartas partes de agua, es decir el 71%. De este porcentaje, el 96% son océanos y mares, mientras que el resto denominado “agua dulce” (por no tener concentraciones de sal) sólo es un 3%. De ésta, el 69% está congelada en casquetes polares y glaciares y otro 30% bajo tierra. Así, sólo el 1% de agua dulce está disponible en la superficie. De ahí la necesidad de proteger el agua que aún se dispone.

A pesar de todo lo anterior, la creencia en el agua como un recurso inagotable propició la utilización de la misma sin ningún control o regulación. A esto se suma una realidad más alarmante: El mal empleo del agua está intrínsecamente relacionado con la contaminación de la misma.

Ejemplos de esto son visibles en las conductas corporativas que usan los cuerpos de agua como vertederos de sus desechos (muchos de estos tóxicos y sin haber sido tratados correctamente para remover las partículas toxicas) o del uso desmedido del recurso en sus cadenas productivas e incluso, de la sobreexplotación de los recursos hídricos como mantos acuíferos o manglares.

Es de considerar que el 80% de la contaminación del agua se debe al drenaje doméstico, pues más de 30 billones de toneladas de drenaje urbano son descargadas en lagos, ríos y océanos cada año, de las cuales, 2 millones de toneladas de desechos humanos son descargadas en el agua todos los días. Y a este porcentaje se incorpora la contaminación generada por los propios consumidores a través del inadecuado manejo de residuos sólidos al arrojar la basura a las calles que hace un viaje hasta llegar al mar en donde afecta directamente el cuerpo acuático y a las especies que viven en ese espacio.

Más de 5 millones de personas mueren cada año por beber agua contaminada y, de acuerdo a la UNICEF, más de 3000 niños en el mundo mueren todos los días por esta misma razón. Identificando de esta forma que la disponibilidad de agua potable para consumo humano se reduce constantemente. De acuerdo a un estudio realizado por “Food & Water Watch”, aproximadamente 3.5 billones de personas en 2025 no tendrán acceso al agua. Esto sucederá a causa de la contaminación del agua, pues en vez de disminuir, está aumentando rápidamente, contaminando cada vez más reservas.

Esas prácticas completamente desligadas de conciencia ambiental, alimentadas por un ego “antropocentrista”, que pone en el centro al hombre y sus necesidades, y sin solidaridad intergeneracional generan daños irreversibles en las aguas del planeta, lo que a su vez afecta a los ecosistemas y, por consiguiente, todo el planeta. Sin embargo, las que involucran al ciudadano “de a pie” (y como ciudadano no de su país únicamente, sino del mundo) tienen impresa una responsabilidad mayor, ya que es mucho lo que las personas, desde sus localidades, pueden aportar a esta causa mundial.

Las formas de colaborar para un impacto positivo son tan variadas que cualquiera que decida tomar acción por el agua puede hacer algún aporte. Por ejemplo: reducir el consumo irresponsable de agua como cerrar el grifo al cepillarse los dientes usando un vaso, tomar duchas breves, reparar todos los grifos de casa para que no tengan fugas, depositar la basura en los espacios destinados para éste fin, optimizar el agua para usos domésticos y limpieza para que no se utilice más que el necesario y seguramente en nuestro diario vivir podemos indentificar más alternativas.

Lo importante es entender que los ríos, lagos, mares, océanos, inclusive el riachuelo o estanque u otro cuerpo de agua son recursos esenciales para la vida en el planeta, y que el goce responsable, ético y sostenible de dicho recurso depende, no solo de los gobiernos sino también de las personas.

La reducción de la contaminación en los cuerpos de agua es una meta que toda la humanidad debería compartir, pues cuidar el agua es cuidar la vida.


Fuentes:
Cuadra, Jesús (s.f.) Importancia del agua para el planeta y el ser humano. Ecología Verde. Disponible en: https://www.ecologiaverde.com/importancia-del-agua-para-el-planeta-y-el-ser-humano-179.html
Ecojoven.com (s.f.) Buscándole soluciones a la gestión del agua. Disponible en: http://www.ecojoven.com/siete/02/h2ogestion.html

Importancia.org (s.f) Importancia del agua. Disponible en: https://www.importancia.org/agua.php
Lenntech (s.f.) FAQ del uso del agua. Disponible en: https://www.lenntech.es/faq-uso-agua.htm
 
Mente y cuerpo sano.com (s.f.) 40 datos interesantes sobre la contaminación del agua. Disponible en: https://mentecuerposano.com/contaminacion-del-agua/

Portal Educativo.net (s.f.) El agua: sus diferentes usos y conservación. Disponible en: https://www.portaleducativo.net/cuarto-basico/638/el-agua-sus-diferentes-usos-y-conservacion

Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (2017). Productos químicos y desechos. Temas prioritarios para la Asamblea de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente. Disponible en: https://www.unenvironment.org/es/explore-topics/productos-quimicos-y-desechos
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